Cristina Ruiz FernándezEl día que nació Acerca Comunicación me subí al capó de un camión de bomberos y empecé a hacer fotos. Ahí ya sabía que mi bisabuelo había sido fotógrafo, pero no era consciente de que había retratado a Azaña o a Alfonso XIII, entre muchos otros, así que mi pasión por el mundo de la imagen es congénita. Mi abuela escribía libros infantiles y mi tía es una de las primeras mujeres arabistas en España.

Estudié Ciencias de la Información en la Universidad Complutense y de vez en cuando cito en voz alta en la oficina la asignatura “Teoría de la Imagen”, debe ser que me impactó. Tal vez porque en el fondo soy más de ciencias que de letras y me produce fascinación el RGB y el CMYK.

Me inicié en el mundo de los gabinetes de prensa gracias a una beca profesional en la Casa de América. Continué formándome en la agencia mexicana de noticias Notimex, allí me fue tan bien que –años después– vinieron a mi boda y uno de ellos se sentó en el altar.

Formé parte del equipo de comunicación de ARCO durante nueve ediciones, que fueron para mí la mejor escuela, tanto en el mundo del arte como en la comunicación corporativa. En 2007 para seguir creciendo profesionalmente, fundé junto con mi socia la agencia Acerca Comunicación, en la que he trabajado con clientes del mundo del arte y la cultura como la Fundación Loewe, la galería y editorial Ivorypress, la asociación Arte_Madrid, la galería Elvira González, la exposición Kandinsky, una retrospectiva o Zinc Shower, entre otros.

Me interesan demasiadas cosas, es un defecto y una virtud. Por eso también he trabajado en el ámbito de la cooperación al desarrollo en ONG como Médicos del Mundo o Solidaridad, Educación, Desarrollo (SED). Formo parte de una nueva generación de feministas y, desde mi compromiso por la equidad entre hombres y mujeres formo parte de la Red Internacional de Mujeres Periodistas de Madrid. He dirigido la revista Alandar y soy colaboradora habitual de otras publicaciones de información social y religiosa como Revista 21 o Humanizar.

Soy una friki de las tipografías. En una ocasión toqué un plato de Picasso sin guantes y durante mi embarazo me dediqué a comer picante para que mi hijo se acostumbrara. Siempre es mejor prevenir que curar.